Melisa Heredia, quien permanece internada con un cuadro de deterioro físico y deshidratación, recibió la trágica noticia con acompañamiento médico y psiquiátrico tras confirmarse el hallazgo de la menor sin vida en un descampado.
El caso de Agostina Vega sumó en las últimas horas un capítulo de profundo e indescriptible dolor. Su madre, Melisa Heredia, fue informada formalmente sobre el peor de los desenlaces: el hallazgo del cuerpo sin vida de su hija en un descampado. Debido al delicado estado de salud en el que se encuentra tras la extrema angustia de los días de búsqueda, la devastadora noticia debió ser comunicada bajo un estricto protocolo de asistencia profesional.
Miguel, el abuelo de la víctima, relató en diálogo con la prensa los detalles del dramático instante en que su hija supo la verdad. Según explicó, la mujer permanece internada en un centro de salud y la comunicación se realizó con el apoyo continuo de un equipo médico y psiquiátrico. El impacto de la confirmación fue de una violencia emocional tal que las autoridades sanitarias tuvieron que intervenir de inmediato para contenerla.
“Ya le dimos la noticia. La tuvieron que sedar”, manifestó Miguel visiblemente afectado por la situación. De acuerdo con su testimonio, la primera reacción de Melisa fue de absoluta desesperación, comenzando a realizar una serie de preguntas desgarradoras sobre las circunstancias del crimen que la familia no estaba en condiciones de responder en ese momento.
La salud física de la madre ya se encontraba fuertemente debilitada antes de recibir la confirmación del deceso. Los días previos de incertidumbre y vigilia provocaron que prácticamente no ingiriera alimentos ni líquidos, derivando en un cuadro adverso de deshidratación y complicaciones renales que obligaron a mantenerla bajo un riguroso control sanitario continuo.
“Está muy mal, realmente muy mal”, describió el abuelo con profunda preocupación, remarcando que el foco familiar y médico está puesto ahora en su estabilización emocional y física. La asistencia psicológica permanente busca amortiguar las severas secuelas del shock inicial.
Mientras la familia atraviesa las horas más difíciles, la investigación judicial y policial avanza tras el levantamiento del cuerpo en la zona del descampado. Los peritajes forenses y la recolección de pruebas continúan con el objetivo de reconstruir con exactitud la mecánica del crimen y determinar las responsabilidades penales. Las autoridades judiciales confirmaron que en la jornada de mañana se conocerán los resultados preliminares de la autopsia, un elemento que resultará clave para el avance de la causa.

Dejanos tu comentario
Su comentario estará disponible a la brevedad.