La región cordillerana enfrenta una de sus horas más críticas. Más allá del esfuerzo humano, el despliegue de maquinaria pesada, medios aéreos y operativos tácticos en terrenos de difícil acceso define una lucha contra un enemigo que se resiste a ser controlado.
El escenario en la Cordillera de Chubut es una imagen de resistencia permanente. Bajo un sol que no perdona y vientos que complican cualquier estrategia, los incendios forestales en Puerto Patriada y Villa Lago Rivadavia mantienen en vilo a toda la región. El mensaje de las autoridades y de quienes están en la línea de fuego es claro: el fuego no da tregua, y la estrategia ha tenido que mutar hacia una ofensiva técnica sin precedentes.
A diferencia de otros focos, la complejidad de los sectores actuales ha obligado a un despliegue masivo de recursos materiales. Actualmente, el cielo cordillerano es surcado por 15 medios aéreos, entre aviones hidrantes y helicópteros con helibalde, que operan en puntos estratégicos como la Laguna Villarino y la zona de Goya.
En tierra, la batalla no es solo con herramientas manuales. La logística incluye un "ejército" de 14 autobombas y 9 camiones cisterna, reforzado por maquinaria pesada como motoniveladoras y topadoras, esenciales para abrir brechas y cortafuegos en medio de la densa vegetación.
El foco en la "zona crítica": Puerto Patriada y Villa Lago Rivadavia
El reporte técnico del Servicio Provincial de Manejo del Fuego describe una situación de extrema vigilancia. En Villa Lago Rivadavia, los esfuerzos se concentran hoy en zonas de topografía hostil como Vaca Muerta y Piedras Bayas. El objetivo es quirúrgico: detectar "puntos calientes" fuera del perímetro para evitar que las reactivaciones ganen terreno, como ocurrió el miércoles entre la Villa y Simón Marchand.
Por su parte, en Puerto Patriada, la atención se divide en tres frentes de alta complejidad:
El Retamal: Una zona alta y de acceso casi imposible donde el apoyo aéreo es la única forma de dar soporte a quienes trabajan en la contención.
Primera Cantera: Donde se monitorean reactivaciones constantes.
Zona "Tinelli": Un sector donde la construcción de líneas cortafuegos es una carrera contra el tiempo.
Federalización de la emergencia
Lo que comenzó como un foco local se ha transformado en una causa nacional. El Gobierno del Chubut coordina un operativo que suma la experiencia de ocho provincias. Desde la Pampa Húmeda hasta el extremo sur, personal de Buenos Aires, Neuquén, Santa Cruz, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe y Río Negro aportan no solo brazos, sino una logística de 60 camionetas de ataque rápido que permiten movilidad en un terreno que no da respiro.
La lucha continúa. Mientras los brigadistas enfrían el suelo centímetro a centímetro, la Cordillera espera que las condiciones meteorológicas finalmente den la tregua que el fuego, hasta ahora, ha decidido negar.

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