Con el apoyo de 20 medios aéreos y brigadistas de todo el país, se intensifican las tareas en el Parque Nacional Los Alerces y Puerto Patriada. La sequía extrema y el viento complican un escenario donde ya se han perdido decenas de miles de hectáreas.
El Gobierno del Chubut, en coordinación con Nación profundizó el despliegue logístico para intentar contener los incendios que azotan la región cordillerana. En un esfuerzo conjunto sin precedentes, más de 500 combatientes, entre brigadistas, bomberos y personal de logística, trabajan a contrarreloj para frenar el avance de las llamas que consumen bosques nativos, plantaciones y pastizales.
Recursos por aire y tierra
El operativo cuenta con una flota de 20 medios aéreos, incluyendo aviones hidrantes, helicópteros con helibalde y drones de vigilancia. En tierra, el combate se apoya en maquinaria pesada (topadoras y cargadoras), autobombas y camiones cisterna. Debido a la magnitud de los siniestros, se ha incorporado recurso humano proveniente de diversas provincias para reforzar las líneas de fuego.
Como medida de seguridad estricta, las autoridades recordaron que la Ruta Provincial N° 71 se mantiene cerrada al tránsito en el tramo entre Cholila y la Ruta Nacional N° 40 hasta nuevo aviso.
El frente en Los Alerces y Villa Lago Rivadavia
En el Parque Nacional Los Alerces, los trabajos se articulan entre la provincia, la Administración de Parques Nacionales y la Agencia Federal de Emergencia. El último parte del Comando indica un escenario meteorológico complejo: un frente frío traerá ráfagas de viento de hasta 55 km/h durante la tarde de este lunes.
Aunque existe probabilidad de lluvias aisladas, los especialistas advirtieron que no serán significativas y no tendrán un impacto relevante en el control de las llamas. El foco principal en el sector de Villa Lago Rivadavia ya ha afectado una superficie estimada de 16.765 hectáreas, donde los esfuerzos se concentran hoy en tareas de anclaje y construcción de líneas de defensa.
La sequía más grave de la década
El contexto de los incendios no es casual. Chubut atraviesa su año más seco en la última década. La escasez hídrica es tan severa que muchos vecinos de la zona han tenido que instalar bombas de agua por cuenta propia para proteger sus viviendas.
"Una precipitación mínima no alcanza", advierten los expertos. La esperanza de los brigadistas reside en la llegada de una lluvia intensa y sostenida, la única capaz de penetrar el suelo reseco y enfriar los puntos calientes que el viento reaviva constantemente.
En la zona de Laguna Villarino, se sumará maquinaria pesada para reforzar los cortafuegos y evitar que el fuego supere el morro, en una lucha palmo a palmo contra un clima que parece no dar tregua.

Dejanos tu comentario
Su comentario estará disponible a la brevedad.