¿Cuántas veces planeamos escapadas largas cuando lo que necesitamos está más cerca de lo que pensamos? A solo 19 kilómetros de la capital de San Luis, Potrero de los Funes es un valle montañoso que combina tranquilidad con opciones para los más inquietos. Un espejo de agua rodeado de cerros, senderos que suben a las montañas y aire puro que parece desconectarte del mundo sin alejarte demasiado.
El embalse de Potrero de los Funes tiene una superficie de 91 hectáreas y una profundidad de hasta 33 metros. Construida en 1927, este dique permite realizar actividades como kayak, hidropedal y pesca deportiva. El lago ofrece paseos con vistas panorámicas y, aunque el circuito de 6270 metros que lo rodea se construyó pensando en las carreras de autos, hoy en día sirve como paseo que mucha gente recorre en bicicleta o a pie.
Si estás organizando tu viaje desde otra provincia, buscar micros a San Luis te facilitará mucho las cosas. La capital de San Luis cuenta con una terminal bien conectada y, desde allí hasta Potrero, hay un servicio regular que cubre esta ruta en menos de media hora.
Salto de la Moneda: senderismo para todos
Entre los clásicos se encuentra el sendero al Salto de la Moneda. Una caminata de 45 minutos te lleva a esta cascada de 15 metros, que cae en dos piscinas naturales. De hecho, el nombre deriva de que las rocas del fondo contienen mica, un mineral que refleja la luz del sol como monedas de plata. El sendero está marcado con señales rojas en las rocas; se considera de dificultad media-baja y apto para familias si cada uno va a su ritmo.
Las vistas que regala el camino muestran el valle desde varios ángulos que justifican el esfuerzo realizado. El embalse rodeado por las montañas, quebradas con vegetación nativa de molles y helechos y un silencio que solo es interrumpido por el cantar de los pájaros y el sonido del arroyo. La mejor época para visitarlo es después de las lluvias de verano, cuando aumenta el caudal.
Altitud para quienes buscan montañas
El cerro Retana, con 2152 metros sobre el nivel del mar, es uno de los picos más altos de las sierras de San Luis. La caminata hasta la cima dura un día completo y se puede realizar a pie o a caballo. Desde la cima, la vista abarca varios diques de la provincia y se puede ver con absoluta claridad la ciudad de La Punta.
Para quienes prefieren algo menos exigente, el Valle de Piedra ofrece una alternativa interesante. Esta colina permite ascender en coche hasta cierto punto y luego continuar a pie. El camino discurre junto al arroyo Los Molles, que forma piscinas naturales aptas para darse un refrescante chapuzón.
Infraestructura de apoyo
Potrero de los Funes ha pasado de ser un valle casi virgen a convertirse en un pueblo turístico bien establecido. Hay muchas cabañas, apartamentos y campamentos privados a disposición de quienes desean estar cerca de la naturaleza. La oferta gastronómica también cumple con su función: los restaurantes y cafés permiten comer bien sin gastar demasiado.
El Parque Nativo, con sus 7 hectáreas, ofrece áreas para hacer asados en familia, parques infantiles y alquiler de kayaks. Otro lugar de interés es la Quebrada de los Cóndores, que se encuentra a pocos kilómetros antes de llegar a Potrero. Impresionantes paredes de granito de 350 metros de altura caen verticalmente a ambos lados de la carretera. Aquí se pueden ver cóndores, halcones y buitres. Las paredes ofrecen rutas de todos los niveles, lo que las convierte en un lugar emblemático para los aficionados a este deporte.
Lo mejor de Potrero de los Funes es que no requiere un plan exhaustivo. Un fin de semana largo es suficiente para visitar los principales atractivos y volver con ganas de repetir. A veces, el mejor viaje no implica cruzar medio país: a veces basta con un valle montañoso con aguas cristalinas y colinas que invitan a escalar.

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