• Domingo, 31 de Mayo de 2020

La Pandemia puso en jaque a la educación: clases virtuales, el desafío de hoy


  • Domingo, 17 de Mayo de 2020

EL DEBATE ES AHORA

El COVID-19 trajo aparejado un sin número de desequilibrios; comenzando por la crisis sanitaria, siguiendo por el quiebre económico y continuando con la ausencia de clases presenciales, que se abrió paso en medio de la virtualidad y demanda un análisis profundo de la educación que se viene, después de la pandemia.



Política Chubut dialogó con el ex ministro de Educación de la Provincia Rubén Zárate, actual profesor - investigador en Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA - UARG), sobre la situación que atraviesa la educación en medio del COVID-19 y la irrupción de la tecnología, que a través de las nuevas posibilidades de videoconferencias, llegaron para suplir las ausencias de las clásicas modalidades de estudio.

“La educación no puede estar ajeno a los cambios tecnológicos, fundamentalmente, porque no se puede educar ajeno a los procesos culturales que el contexto y los escenarios van generando para cada una de las generaciones que se incorporan a los sistemas educativos” expresó, al ser consultado por la tendencia educativa virtual que se observa en ausencia de las clases presenciales, en todos los niveles.

“Si bien hay un formato clásico de la estructura educativa en el cual hay un aula, un docente y estudiantes-dijo-, en cualquiera de los niveles se puede observar eso, con distintos estilos, pero siempre hay un formato clásico. La educación se nutre principalmente de un diálogo y de una comunicación, y eso en general, nunca ha estado encerrado totalmente dentro del aula, sino que persiste en las distintas interacciones sociales, y de esa manera es posible pensar que las nuevas tecnologías vinieron a generar nuevas condiciones del proceso didáctico de los enfoques pedagógicos, e incluso de los epistemológicos, respecto de cómo se considera el conocimiento”.

Rubén Zárate: “Creo que las instituciones educativas en general y los procesos educativos en particular, deben incorporar de forma pertinente las nuevas tecnologías que hoy la sociedad brinda”.

Consultado sobre como imagina el retorno a clases después de la pandemia, que seguramente llegará con un proceso de análisis respecto de las nuevas posibilidades de impartir educación, señaló: “Por un lado está el enfoque diseñado y pensado para la educación a distancia, o virtual, con apoyos tecnológicos para sustituir parcialmente los momentos en que la escuela no está funcionando, producto de la cuarentena”

 “La didáctica se modifica totalmente cuando se utilizan nuevas tecnologías de carácter no presenciales. La pandemia ha acelerado una gran cantidad de procesos e incorporación tecnológica, en todos los niveles, y esto va a persistir en el tiempo que viene, posterior incluso a la pandemia”

Acceso a internet

Zárate hizo mención especial al acceso de la tecnología, de la que se dispone, la que facilitará, o no, la comunicación virtual. “Hay que reconocer que hay un porcentaje muy alto de las familias argentinas, en la Patagonia cerca del 50% de las familias, que no tienen acceso a internet, y si lo tiene, no es internet de banda ancha, de suficiente calidad como para soportar un proceso de uso continuo con distintos soportes y posibilidades que brinda la red, con sistemas audiovisuales y de más, para mejorar la calidad educativa”

En base a esto, sostuvo que: “Lo primero que hay que tener en cuenta, es que esta pandemia nos encuentra con una brecha digital que lamentablemente no fue superada”.

 

Docentes en proceso de actualización

Otra de las vetas a considerar, en el andamiaje educativo que arrastra y estimula debates, tiene que ver con el manejo que los docentes hacen, o deberían realizar, de las herramientas digitales actuales.

“No necesariamente han ido actualizando su propia formación y no siempre han incorporado una didáctica nueva, más innovadora-dijo-, que incluya el uso de nuevos dispositivos tecnológicos”.

Al tiempo que destacó que existieron iniciativas respecto a la incorporación de tecnologías a la educación, y actualización docente con el uso de nuevas tecnologías e informatización, y recordó una primera etapa, en los años 2008-2009, con la incorporación de aulas digitales en todas las escuelas primarias e iniciales de Comodoro Rivadavia, lo que anticipó Conectar Igualdad, destinado a escuelas secundarias, política pública llevada adelante por el Estado Nacional.

“En algún momento durante el año 2012-2013, Comodoro Rivadavia era una de las pocas ciudades que tenía en todos los niveles educativos, programas de innovación tecnológica y acceso a nuevas tecnologías, con notebooks disponibles como aulas digitales y disposición individual, para cada uno de los estudiantes que estaban en el sistema educativo”, dijo.

Frente a la pandemia y el desafío de la incorporación de nuevas tecnologías en el dictado de clases a través de videoconferencias, Zarate señaló que “lo que antes era deseable, ahora va a ser indispensable”

Un paso hacia adelante: clases virtuales y presenciales a elección

La ausencia de clases presenciales debido a la pandemia motorizó el desembarco de clases virtuales, videoconferencias, espacios para muestra e intercambio de archivos, interacción en vivo y en directo de usuarios y docentes y abrió paso a un nuevo debate: la opción de impartir educación en las dos modalidades, y ofrecer alternativas al alumno que, por motivos varios, prefiera cursar de manera virtual únicamente o alternando ambas modalidades.

Frente a este desafío, Zarate opinó: “Las Universidad en la Argentina, en algunos casos tienen proyectos de educación digital basadas en tecnologías de la información, muy avanzadas y complejas” dijo y destacó el trabajo que se lleva a cabo en la Universidad Virtual de Quilmes, pionera en el dictado de Carreras de Grado, Especializaciones y Maestrías, entre otras propuestas.

 

 

“En la región, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, en su Estatuto –dijo-, tiene incluida la llamada Educación Bimodal, con aulas digitales y recursos tecnológicos. Otras Universidades son más conservadoras, y no han incorporado plenamente el uso de estas nuevas tecnologías”.

Por otra parte, se refirió a la imposibilidad de avanzar con la modalidad en la totalidad de las carreras universitarias, dado que muchas de ellas requieren de la presencialidad para la realización de prácticas indispensables de la disciplina.

“Sin embargo, los procesos didácticos sí podrían hacerlo” aclaró, y agregó que “existen programas muy interesantes de simulación de laboratorio para ingeniería, que se usan por ejemplo en la Universidad de Massachusetts, y que funcionan muy bien”.

“La pandemia ha acelerado todos los procesos de digitalización y uso intensivo de tecnologías, tanto para el ambiente laboral como para el  educativo, e incluso para otros ambientes de carácter social como el ocio y la recreación” destacó.

En este sentido, el ex Ministro de Educación, sostuvo que “los usos intensivos de la tecnología y el conocimiento  se van a acelerar. Desde ese punto de vista, el sistema educativo debe necesariamente incluir el uso de nuevas tecnologías con un carácter pertinente, y esto tiene que ver con la condición social, el acceso a la infraestructura, con el tipo de especialidad o temática que se trate, en el espacio curricular que se está analizando, con la propia capacidad de los docentes, y la edad de los mismos”

Asimismo, apuntó a que, para que ello sea posible, “deberían existir claras políticas del conocimiento a nivel provincial y municipal, y esa es una de las deudas que todavía tienen grandes cantidades de sitios de la Argentina, frente a otros que han avanzado con gran capacidad y han logrado accesos notables en el uso de las tecnologías por parte de los ciudadanos”.

Es necesaria una mirada innovadora, despojada de liderazgos conservadores

En un país con valiosos recursos humanos y con posibilidades ciertas en materia tecnológica, existen ciudades y claustros educativos que avanzan a pasos agigantados en materia de dictado de carreras virtuales, aunque son minorías, y sin embargo en otros espacios educativos universitarios, la realidad dista mucho ser innovadora.

 “En algunos casos hay liderazgos muy conservadores, a niveles provinciales y municipales” manifestó Zarate, y sostuvo que “no logran percibir el valor que tienen el uso intensivo del conocimiento en las propias sociedades que gobiernan, y eso se nota en todos los niveles”.

“La educación es un bien público y como bien público es necesaria, y un requisito imprescindible para la construcción del conocimiento colectivo”, cerró

 

 

 

 

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