• Sábado, 21 de Abril de 2018

Reflexionando en vísperas del 9 de Julio


  • Sábado, 08 de Julio de 2017

EN SOLO DOS SEMANAS HAN OCURRIDO AL MENOS TRES ACONTECIMIENTOS QUE APORTAN TANTO A LA CONFUSIÓN -EN BASE A LA MENTIRA- COMO A LA SUBVERSIÓN DE VALORES ESENCIALES EN BASE A UN PELIGROSO RELATIVISMO MORAL.



El primero fue el caso del intendente Linares, mintiendo sobre los fondos comprometidos por el Gobierno Nacional para la reconstrucción de la ciudad después de la catástrofe pluvial de fines de Marzo. Quedó en claro que no sólo era mentira lo que dijo, sino que en realidad el culpable era él mismo – o su gestión – por no cumplir con su parte (elaboración y elevación de proyectos).

El segundo, más reciente, fue el del Cabin: Hubo aparentemente un malentendido por una comunicación telefónica entre el Dr. Furnari de la CNEA y el Dr. Brugna del CABIN, aunque hay también otras versiones. Conozco al Dr. Brugna de toda la vida, de modo que no pongo en duda ni cuestiono su buena fe en todo esto. Pero el hecho es que se difundió una información que resultó ser falsa. No voy a entrar en detalles, porque ya se habló mucho y las cosas quedaron finalmente claras: nunca hubo intención de interrumpir, y menos de cancelar, el plan de inversiones comprometido por el Gobierno Nacional.

En ambos casos, carne podrida tirada sobre la mesa, con el agravante de que, en ambos casos, se apela a una fibra muy sensible de la comunidad. En el primero, a la angustia y la impotencia de las víctimas de una catástrofe natural; en el segundo, al CABIN, que es como un hijo amado de los comodorenses, por ser fruto del trabajo comunitario: desde el Club de Leones hasta el último comodorense con cierta conciencia de comunidad, todos pusimos nuestro granito de arena en su momento. Pero sobre todo, se especula con la angustia de la gente que está viviendo momentos dramáticos con su salud. Y la frutilla del postre: el gobernador Das Neves intentando sacar rédito político del asunto, 48 horas después de estar ya el asunto aclarado.

Para completar el cuadro de relativización de los valores, nos desayunamos ayer con las declaraciones de un dirigente sindical hablando de “criminalización de la protesta”. No veo que se esté criminalizando la protesta, ni en este caso ni en ningún otro. La cuestión es si, en el acto de protestar, se comete un hecho delictivo. Son dos cosas muy distintas. Si yo invito a alguien a comer y, durante el almuerzo, le clavo el tenedor en la garganta, el juzgamiento de ese hecho no será una “criminalización del ágape”... (a buen entendedor, pocas palabras).

Tres hechos, tres dirigentes, un mismo patrón: el “todo vale”; el uso de la mentira o de las medias verdades para fines mezquinos, y la subversión de valores para justificar “pecados” personales.

Esto me lleva, en principio, a tres reflexiones:

Somos miembros de una comunidad chica y adejada de casi todo. Estas circunstancias deberían darnos mayor cohesión; obligarnos a un respeto aun mayor, hermanados en ese ámbito. ¿Cómo nos seguiremos mirando a la cara, si nos mentimos y engañamos deliberadamente?

Los dirigentes inescrupulosos pelean entre ellos no sólo sin pausa ni tregua, sino utilizando armas vergonzosas, violentas (la violencia no es sólo la física), denigrantes, que hablan de su estatura moral y ética. Pero lo peor es que la gente común termina siendo el campo de batalla. Y la gente está, con eso, angustiada y asustada. Además de cansada, harta.

Y, finalmente, la reflexión en vísperas del 9 de Julio: Estamos celebrando la Independencia, la liberación del yugo de la dependencia política de otro Estado. Pero poco nos ayuda ser independientes en un sentido, si somos cada vez más esclavos de nuestras propias pasiones y miserias. Las cadenas de hoy son distintas que las de ayer pero, en todo caso, mucho más oprimentes y destructivas.

SÓLO LA VERDAD, EL RESPETO DE LOS VALORES ESENCIALES Y LA BÚSQUEDA DEL BIEN COMÚN NOS HARÁN REALMENTE LIBRES.

Lorenzo F. Strukelj

DNI 11.155.489

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