• Sábado, 20 de Enero de 2018

En su debut en el Senado, Cristina Kirchner enojó a Miguel Pichetto, que le contestó: "Me molesta la hipocresía"


  • Miércoles, 27 de Diciembre de 2017

No se quedó quieta en su banca. Al menos no durante dos minutos seguidos. Después de plantear una cuestión de privilegio y excederse por mucho en el uso de la palabra, Cristina Kirchner tomó apuntes sobre lo que decía Esteban Bullrich como miembro informante de Cambiemos. Se quedó una hora, no estuvo durante la jura de Gladys González que ocurrió al inicio de la sesión, y después se refugió en su despacho del tercer piso a seguir la sesión por internet.



La llegada de la senadora a la primera sesión de la que participó ya había sido desordenada. Dirigentes de algunas unidades básicas de Unidad Ciudadana y de La Cámpora la esperaron, sin banderas, en la entrada de Hipólito Yrigoyen entre Combate de los Pozos y Entre Ríos. A los empujones, entró al Senado apretujada entre periodistas, fotógrafos y camarógrafos. Pero no fue de inmediato al recinto.

Cuando a fines de noviembre juró como senadora nacional también juró su adversario Bullrich, que pasó a su lado y la saludó con un beso, gesto que no tuvo para con ella el que fuera su jefe de bloque del FpV Miguel Ángel Pichetto. Hoy Cristina Kirchner entró al recinto cuando Gladys González ya había jurado y se había sentado en su banca del bloque de Cambiemos junto al misionero Humberto Schiavoni.  González entró porque Unidad Ciudadana perdió y se quedó con el lugar que el kirchnerismo buscaba para Jorge Taiana.

 

Cuando finalmente Kirchner se sentó, el jefe del bloque del Frente para la Victoria-PJ de ocho miembros (siete son  mujeres), Marcelo Fuentes, le indicó cómo usar el botón para indicar su presencia y también la ayudó con la computadora de su banca. La ex presidente hizo varias veces señas porque alguna dificultad tenía con la pantalla y enseguida pidió la palabra. "Fue incómodo", dijo un senador peronista más tarde, un legislador que hubiera preferido una cuestión de privilegio más corta y no sentirse interpelado. Pichetto sólo se alzó de hombros al ser consultado por Infobae sobre el planteo de la ex jefa de Estado que de alguna manera los conminó a tratar el pedido de desafuero presentado por el juez Claudio Bonadio. Ella dijo que ni el peronismo ni el kirchnerismo dilatan la definición del Senado y que si los senadores quieren, pueden debatir hoy mismo la cuestión, incluso sin que esté conformada la comisión de Asuntos Constitucionales.

Quince minutos después de que Cristina Kirchner empezara a hablar, la vicepresidente y titular de la Cámara alta, Gabriela Michetti, le pidió con amabilidad que terminara su planteo. Dos veces tuvo que pedirle que redondeara, a lo que Kirchner respondió con un pedido de 15 minutos más que le fueron negados; entonces, dijo que sí, pero siguió un poco más. A su alrededor se sintieron exclamaciones de fastidio de sus colegas senadores como antes se habían sentido, a su ingreso, los clicks y flashes de las cámaras de fotos.

 

Pichetto se movía en su banca, visiblemente molesto. Bullrich sacaba el termo oculto debajo de su banca y le cebaba mates a Schiavoni y González. Carlos Reutemann bostezaba a un metro de Cristina y muchos leían, como el entrerriano Alfredo de Angeli con quien se enfrentó por las retenciones al campo y la polémica resolución 125. De hecho Julio Cobos, su ex vice, también se mantuvo serio en su banca, casi sin mirarla, mientras ella reclamaba porque "estamos ante una fuerte amenaza de cercenar la voluntad popular en el Parlamento recurriendo a métodos, procedimientos y formas que creíamos desterrados". Comparó el acuerdo del gobierno de Mauricio Macri con Qatar con el Memorándum con Irán y recordó casos de pedidos de desafuero en el Senado cuando también ella era legisladora, uno contra Luis Barrionuevo, otro contra un senador que no mencionó y otro contra Luz Sapag cuya hija, la senadora Lucila Crexell pidió aclarar que su madre, fallecida trágicamente en un accidente de auto en el año 2010,  había sido sobreseída en todas las causas. A la hija de Sapag le molestó que al querer reivindicarla, CFK no le haya hecho avisar a través de Fuentes,  con quien dialoga, que mencionaría aquel pedido de desafuero. "Hubiera estado preparada para responder", aclaró a Infobae.

 

Para muchos senadores, los planteos de la ex Presidente estuvieron dirigidos al interbloque Justicialista-Argentina Federal que preside Pichetto, con mayoría de senadores que le respondían durante sus ocho años en la Casa Rosada. La molestia que generó en Pichetto la pagó Magdalena Odarda, (senadora también por Río Negro de la Coalición Cívica) que pidió la palabra para exigir la presencia del ministro de Defensa, Oscar Aguad, por la búsqueda del desaparecido ARA San Juan. "No es una cuestión de privilegio" le gritó sin micrófono desde el otro extremo del recinto Pichetto mientras tiraba una lapicera sobre su banca y refunfuñaba.

Michetti se mantuvo seria, como si la presencia de Kirchner no la afectara, aunque la dejó hablar más de lo que el reglamento habilita. Para algunos, le ganó CFK, para otros que se acercaron a felicitarla en los pasillos, manejó la situación con límites pero flexible, si ambos términos aplican en simultáneo.

Fuente: Infobae

 

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